Pd/Mcs. 2011.
Santuario Votivo Nacional
Ntra. Sra. de Coromoto.
Entre el calor y la brisa del llano, a 25 kilómetros de Guanare vía Barinas, se encuentra el Santuario Votivo Nacional “Nuestra Señora de Coromoto”, que alberga en su recinto la reliquia original de la imagen aparecida al Indio Coromoto, así como también artículos utilizados por el hoy beato Juan Pablo II, cuando hiciera su segunda visita a Venezuela e inaugurara este Santuario en el año 1992.
Antes
de llegar al Santuario encontramos el Parque La Aparición. Numerosas personas,
especialmente niños, narran a los visitantes la historia de la aparición. “Al
fundar la ciudad de Guanare el 03 de noviembre del año 1652, a una de las
tribus más rebeldes llamados Los Cospes, se presentó ante el indio y su mujer,
una hermosísima señora de belleza incomparable, que tenía en sus brazos a un
radiante y precioso niño… Ordenándoles que salieran del bosque y fueran al
sitio en el que vivían los blancos para recibir el agua sobre la cabeza y así
poder ir al cielo…”
En el Parque La Aparición, un monumento de la Virgen que fue construido en
1954, elaborado porque aquí apareció ella ante el cacique por primera vez, el
02 de febrero del año 1652.
Descripción del Santuario.
Al llegar al Templo Votivo, se puede comprender por qué Guanare es catalogada
como la ciudad espiritual de Venezuela. La imponente obra diseñada por el
arquitecto Erasmo Calvani, se alza sobre la que era la choza del indio y su
esposa, donde apareció la Virgen por segunda vez el 08 de septiembre de 1652.
El Santuario, inaugurado por el Papa Juan Pablo II, en su segunda visita al
país en 1996, está dividido en tres partes. En el primer piso se encuentra el
Altar Mayor, en forma de bohío, con un vitral elaborado por Guillermo Márquez
donde representa la historia de la Virgen, desde la aparición hasta el momento
de la coronación.
Detrás del Altar Mayor se encuentra el Trono de la Virgen, que refleja ante los
ojos de los peregrinos la herencia de fe, que la Madre de Dios depositó sobre
las manos del indio Coromoto, la reliquia (un pergamino con un vidrio grueso
donde está la imagen).
Dos
altares más completan la majestuosidad del lugar. “Del lado izquierdo está el
Altar Reserva del Santísimo Sacramento, en éste se tiene a Jesús en la hostia consagrada
como lo indica su nombre. Del lado derecho está el Altar San Juan Bautista, que
es donde se hacen los bautismos y tiene una representación de la Aparición de
la Virgen.
El lugar invita al silencio y el recogimiento; más de 400 metros en vitrales
con vírgenes, santos y figuras cristianas, bañan de color al recinto. El techo
tiene una forma elíptica, con dos dignificados, desde adentro representa la
Mitra Papal, desde afuera un barco.
La cruz de vitral, que mide 110 metros cuadrados, simboliza la Santísima
Trinidad y todo su poderío en un triángulo. Dios Padre reflejado con las manos,
Cristo crucificado, y el Espíritu Santo en forma de paloma, todo esto está
adornado con motivos llaneros, muchas flores, ramas, palmas, como la flora de
Portuguesa, para darle propiedad.
En el sótano se encuentra: El Museo Coromoto, “allí tenemos la exposición de
todos los objetos que las personas traen en acción de gracia a la Virgen por
todos los milagros que les ha concedido, las promesas”, comenta la Hermana
Nelly, de las Siervas del Santísimo Sacramento, encargada del Museo. Un lugar
de recuerdo es la Sala Papal, allí permanecen intactos todos los accesorios que
usó el Papa Juan Pablo II en su última visita a Venezuela. Desde cepillo de
dientes, protector solar, botellas de agua. Así como también la vestimenta del
Sumo Pontífice, la Mitra Papal, además del copón, cáliz y solideo que utilizó
en una misa que la feligresía venezolana lleva en su corazón.
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Fuente:
ACI prensa.