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Diócesis de San Fernando de Apure

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MODELO DE PARROQUIA

Y MISION DEL PARROCO

SEGÚN EL DOCUMENTO DE APARECIDA

San Fernando, Mayo 2009

Podemos ver la realidad de nuestras  parroquias desde estas tres perspectivas: la parroquia, comunidad que inicia y forma en la vida cristiana; la parroquia, comunidad de comunidades; y la parroquia, comunidad al servicio de la vida..

El modelo de parroquia renovada según el documento de Aparecida. "Uno de los anhelos más grandes que se ha expresado en las Iglesias de América Latina y el Caribe,  con motivo de la preparación  de la V Conferencia General, es el de una valiente acción renovadora de las parroquias".

1. La parroquia, iniciadora y formadora de los discípulos misioneros. El discípulo no nace, se hace. ¿Cómo? Se impone la tarea irrenunciable de iniciación cristiana (DA 287). ¿Dónde? La parroquia ha de ser el lugar donde se asegure  la iniciación cristiana (293). Iniciar ¿en qué?. La iniciación cristiana es la manera práctica de poner en contacto con Jesucristo e iniciar en el discipulado (DA 288).

No todo termina con la iniciación. La vocación y el compromiso de ser hoy discípulos misioneros en América Latina requiere una clara y decidida opción por la formación de todos (DA 276). Por eso, los mejores esfuerzos  de las parroquias deben estar en la formación permanente de los laicos misioneros (DA 174)

2. La dimensión comunitaria de la parroquia y los organismos de corresponsabilidad y participación". La vocación de discipulado es convocación a la comunión en la Iglesia. No hay discipulado sin comunión (DA 156). Y no hay comunión sin la pertenencia a una comunidad (DA 164). Entre estas comunidades sobresalen las parroquias, células vivas de la Iglesia y lugar privilegiado en el que la mayoría de los fieles tienen una experiencia concreta de Cristo y de la comunión eclesial. Están llamadas a ser casas y escuelas de comunión (DA 170).

Para superar el individualismo y el anonimato, la renovación comunitaria de las parroquias exige reformar sus estructuras, para que sea una red de comunidades y grupos (DA 172), animada por una espiritualidad de la comunión y organizada en consejos y comisiones de pastoral (cfr.DA 203)

3. la parroquia al servicio de la vida, por  el anuncio del Evangelio de Jesucristo y la práctica de la caridad. Necesitamos desarrollar la dimensión misionera de la vida en Cristo. La Iglesia necesita una fuerte conmoción que le impida instalarse  en la comodidad, el estancamiento y en la tibieza, al margen de los pobres del Continente (DA. 362). Esta firme decisión misionera debe impregnar a las personas, planes y estructuras parroquiales (cfr. DA. 365). La V Conferencia General es una oportunidad para que todas las parroquias se vuelvan misioneras… tanto en la evangelización de las grandes ciudades como del mundo rural (DA. 173).

La parroquia tiene, también, la hermosa ocasión de responder a las grandes necesidades  de nuestros pueblos. Para ello, tiene que seguir el camino de Jesús y llegar a ser buena samaritana como Él. Cada parroquia debe llegar a concretar en signos solidarios su compromiso social en los diversos medios en que ella se mueve,  con toda la imaginación de la caridad (DA. 176).

Algunas líneas de acción que sugieren el camino y motivan la tarea de la parroquia:
• Establecer un proceso gradual, integral y permanente de formación para los agentes de pastoral y para las comunidades.
• Organizar nuestras complejas parroquias por sectores y fomentar las comunidades eclesiales con una estructura estable y con un acompañamiento y formación permanentes.
• Fomentar en las parroquias un proceso gradual y continuado de misión en el que todos nos sintamos corresponsables.
• Motivar y fortalecer la pastoral social  estructurada, orgánica e integral, animada por la espiritualidad de la caridad y fundamentada en la Doctrina Social de la Iglesia (D.S.I).


MISIÓN DEL PARROCO


Los párrocos, animadores de una comunidad de discípulos misioneros


(D.A. 201) La renovación de la parroquia exige actitudes nuevas en los párrocos y en los sacerdotes que están al servicio de ella. La primera exigencia es que el párroco sea un autentico discípulo de Jesucristo, por que solo un sacerdote enamorado del señor puede renovar una parroquia. Pero, al mismo tiempo, debe ser un ardoroso misionero que vive el constante anhelo de buscar a los alejados y no se contenta con la simple administración.


LO QUE DICEN LOS LAICOS A CERCA DE LA MISION DE LOS PARROCOS


Necesitamos que los sacerdotes estén llenos de amor a Dios, lejos de la rutina y del trabajo rígido y sin vida. Necesitamos sacerdotes que estén llenos de Espíritu Santo, fervorosos para vivir la misa, ansiosos de confesar y salvar almas.


Necesitamos sacerdotes abiertos a los movimientos que el Espíritu Santo suscita en la iglesia, y que están bendecidos por el santo padre...


Necesitamos sacerdotes que estén al servicio de Jesús, de la iglesia y de los laicos..


Es un deber de nosotros, los laicos, exigirle al sacerdote aptitudes nuevas... y también es un deber ORAR POR ELLOS Y ACOMPAÑARLOS EN SU LABOR.


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