Fe y Cine.
Película:
The Rite (El Rito).
Con Anthony Hopkins
PUNTO DE PARTIDA.
Durante el mes de Mayo de este año, en una visita que hice por casualidad al Liceo Martí, me encuentro con que unos muchachos que practicaron el juego de la GÜIJA, se decía, estaban poseídos por el Demonio. Casualmente quienes trataron el caso fueron unos hermanos Evangélicos, quienes como sabemos, ven el demonio en todas partes. Durante esos días también los Diáconos que seríamos ordenados Sacerdotes recibimos un curso sobre Exorcismo y Unción de los Enfermos, facilitado por el Pbro. Eliomar Valera, quién nos relató haber tenido la experiencia de este caso cuando era párroco de la Inmaculada Concepción de Biruaca. Me enteré de la Película que analizaremos a continuación y, escuchando el parecer de algunos hermanos presente, nos dijimos: Esto lo debe saber la gente, porque la realidad del Demonio y del Mal no se debe tratar tan a la ligera. “Conoceréis la Verdad, ya Verdad os hará libres” (Jn 8,32).
CONTEXTO.
En al año 1999, después de 10 años de estudio y consultas, la Iglesia católica saca a la luz en Nuevo Manuel para Exorcistas. El Último manual del que se tiene noticias data del año 1720. La Película el Rito, basada en hechos de la vida real, probablemente esté enmarcada en esta reforma de 1999.
A nivel mundial este film fue estrenado en los primeros meses del 2011. Las salas de cine venezolanas la proyectaron a partir del 15 de Febrero de ese mismo año.
ARGUMENTO.
La película “El Rito” muestra con sobriedad experiencias de posesión demoniaca a la luz de la doctrina Católica, aunque difiere en algunos puntos de ella (por ejemplo: el ministro de la absolución al principio de la trama es un diacono y no un sacerdote; así mismo este miso diácono, que dice “aun no soy sacerdote”, luego utiliza la estola en forma sacerdotal y ejerce el ministerio de exorcismo; la forma de pago de un seminarista al dejar el seminario).
En la trama Michael Kovak (Colin O’Donoghue) está decepcionado con su padre y con la vida familiar, por lo que decide entrar en un seminario y renunciar sus votos. El tiempo pasa y Michael se convertirá en diácono, sin embargo escribe una carta de renuncia al Padre Matthew (Toby Jones), alegando falta de fe. Mientras el Padre Matthew trata de renovar la fe de Michael algo sucede y el Padre Superior le dice que está llamado a ser sacerdote, tenga o no fe. Tras aceptar a regañadientes una invitación para viajar a Roma, para asistir a un curso sobre exorcismo.
Durante el curso conocerá a Angelina Vargas (Alice Braga), una periodista que asiste a las clases con el fin de escribir un artículo para su periódico. Michael, debido a su notorio escepticismo, es enviado a hablar con el Padre Lucas (Anthony Hopkins), un conocido y poco ortodoxo exorcista. El Padre Lucas llevará a Michael al lado más oscuro de su fe, Lucas debía quitarle el demonio a una embarazada de nombre Rosaria (Marta Gastini) y salvarla antes de que el demonio en ella matara al bebé, todo se complica cuando tras la muerte de Rosaria con el demonio, este se meta dentro del padre Lucas y Michael deba quitarle el demonio. La cosa se complica, y Michael deberá luchar entre el bien y el mal para salvar a Lucas y expulsar definitivamente al demonio.
En general es una visión seria y positiva de la experiencia ministerial de la Iglesia que continúa la obra de Jesucristo en la historia. Muestra la lucha del bien y del mal, propia de libros como el de los Macabeos o el Apocalipsis, donde Dios a través de su hijo Jesucristo hace brillar la luz de su poder soberano.
DOCTRINA DE LA IGLESIA.
Veamos a continuación la doctrina de la Iglesia Católica a este respecto, tomando como referencia la presentación que hizo del nuevo ritual en Enero de 1999, el Cardenal Medina Esteves:
Jesús lo hizo… Para poder entender qué es el exorcismo, se debe partir de Jesús y de su misma praxis. Los hombres poseen una innata capacidad para recibir a Dios en su corazón (cf. Rm 5, 5). Sin embargo, esta capacidad para acoger a Dios es ofuscada por el pecado, y en algunas ocasiones el mal ocupa en el hombre el puesto que sólo le corresponde a Dios. Por ello, Jesucristo vino a liberar al hombre del mal y del pecado, y también de todas las formas de dominación del maligno, es decir, del diablo y de sus espíritus malignos, llamados demonios, que quieren pervertir el sentido de la vida del hombre. Por esta razón, Jesucristo expulsaba los demonios y liberaba a los hombres de la posesión de los espíritus malignos, para hallar cabida en el corazón del hombre y darle la posibilidad de conseguir la libertad ante Dios, que quiere darle su Espíritu Santo, para que se convierta en su templo vivo (cf. 1 Co 6, 19; 1 P 2, 5) y dirija sus pasos hacia el camino de la paz y de la salvación (cf. Rm 8, 1-17; 1 Co 12, 1-11; Ga 5, 16-26). La Iglesia está llamada a seguir a Jesucristo y ha recibido, de Cristo mismo, el poder de librar a los hombres de la posesión del maligno.
Definición… El exorcismo constituye una antigua y particular forma de oración que la Iglesia emplea contra el poder del diablo. De una manera simple, el exorcismo se practica durante la celebración del bautismo. El exorcismo solemne, llamado «gran exorcismo», puede ser practicado sólo por un presbítero y con el permiso del obispo. En esta materia es necesario proceder con prudencia, observando rigurosamente las normas establecidas por la Iglesia. El exorcismo tiene como objeto expulsar a los demonios o liberar de la influencia demoníaca, mediante la autoridad que Jesús ha dado a su Iglesia. Muy diferente es el caso de enfermedades, sobre todo psíquicas, cuya curación pertenece al campo de la ciencia médica. Es importante, por lo tanto, asegurarse, antes de celebrar el exorcismo, que se trate de una presencia del maligno y no de una enfermedad (cf. Código de derecho canónico, c. 1172)» (Catecismo de la Iglesia católica, n. 1673).
Criterios de posesión… La sagrada Escritura nos enseña que los espíritus malignos, enemigos de Dios y del hombre, realizan su acción de modos diversos: la obsesión diabólica, llamada también posesión diabólica. Sin embargo, la obsesión diabólica no constituye la manera más frecuente como el espíritu de las tinieblas ejerce su influjo. Esta se caracteriza por la espectacularidad; el demonio se apropia, en cierto modo, de las fuerzas y de la actividad física de la persona que sufre la posesión. Y aunque esto sea en contra de la voluntad del poseso (y el pecado es un acto voluntario), la violencia física que el diablo ejerce sobre el poseso constituye un incentivo al pecado, que es lo que él quisiera obtener. Otros criterios que indica el nuevo ritual para determinar una posesión:
- el hablar con muchas palabras de lenguas desconocidas o entenderlas;
- desvelar cosas escondidas o distantes;
- demostrar fuerzas superiores a la propia condición física.
- Aversión vehemente hacia Dios, la santísima Virgen, los santos, la cruz y las sagradas imágenes.
Se subraya que para llevar a cabo el exorcismo es necesaria la autorización del obispo diocesano. Autorización que puede ser concedida para un caso específico o de un modo general y permanente al sacerdote que ejerce en la diócesis el ministerio de exorcista.
FE DE LA IGLESIA… El exorcismo tiene como punto de partida la fe de la Iglesia, según la cual existen Satanás y los otros espíritus malignos, y que su actividad consiste en alejar a los hombres del camino de la salvación. La doctrina católica nos enseña que los demonios son ángeles caídos a causa del propio pecado; que son seres espirituales con gran inteligencia y poder: «El poder de Satanás, sin embargo, no es infinito. Éste no es sino una criatura, poderosa por el hecho de ser espíritu puro, pero siempre criatura: no puede impedir la edificación del reino de Dios. Aunque Satanás actúe en el mundo por odio contra Dios y su reino en Cristo Jesús, y su acción cause graves daños -de naturaleza espiritual e, indirectamente, también de naturaleza física- a cada hombre y a la sociedad, esta acción es permitida por la divina Providencia, que guía la historia del hombre y del mundo con fuerza y suavidad. La permisión por parte de Dios de la actividad diabólica constituye un misterio grande, sin embargo nosotros sabemos que Dios dispone todas las cosas para el bien de los que lo aman (Rm 8, 28)» (Cat. de la Iglesia católica, n. 395).
EL DIABLO OBRA DE MUCHAS OTRAS MANERAS… Quisiera subrayar que el influjo nefasto del demonio y de sus secuaces es habitualmente ejercitado a través del engaño, la mentira y la confusión. Así como Jesús es la Verdad (cf. Jn 8, 44), el diablo es el mentiroso por excelencia (…). Engaña a los hombres:
- haciéndoles creer que no tienen necesidad de Dios y que son autosuficientes, sin necesitar ni la gracia ni la salvación.
- amortiguando en ellos, e incluso haciendo desaparecer, el sentido del pecado, sustituyendo la ley de Dios como criterio de moralidad por las costumbres o consensos de la mayoría.
- Persuade a los niños para que crean que la mentira constituye una forma adecuada para resolver diversos problemas, y de esta manera se forma entre los hombres, poco a poco, una atmósfera de desconfianza y de sospecha. Detrás de las mentiras, que llevan el sello del gran mentiroso, se desarrollan las incertidumbres, las dudas, un mundo donde ya no existe ninguna seguridad ni verdad, y en el cual reina, en cambio, el relativismo y la convicción de que la libertad consiste en hacer lo que da la gana.
"Toda la historia humana se encuentra envuelta en una tremenda lucha contra el poder de las tinieblas (…) Inserto en esta batalla, el hombre debe combatir sin descanso para poder mantenerse unido al bien; no puede conseguir su unidad interior si no es al precio de grandes esfuerzos, con la ayuda de la gracia de Dios" (Gaudium et spes, 37, 2)» (n. 409). La Iglesia está segura de la victoria final de Cristo y, por tanto, no se deja arrastrar por el miedo o por el pesimismo; al mismo tiempo, sin embargo, es consciente de la acción del maligno, que trata de desanimarnos y de sembrar la confusión. Por un momento en la película parece fracasar la Obra de Dios en su Iglesia (Pj, muere la embarazada), pero al final se cumple la Palabra de Jesús: «Tengan confianza -dice el Señor-; yo he vencido al mundo».
Esto es lo que creemos, vivimos y anunciamos…
Pbro. Ender Moissant.
Video Foro efectuado el 29 Julio 2011 en el auditorio del Centro Médico del Sur.
San Fernando – Edo. Apure, Venezuela.